Psalms 53

DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: no hay quien haga bien. Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, por ver si hay algún entendido que busque á Dios. Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno. ¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? que comen á mi pueblo como si comiesen pan: á Dios no han invocado. Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: los avergonzaste, porque Dios los desechó. ¡Oh quién diese de Sión saludes á Israel! En volviendo Dios la cautividad de su pueblo, gozarse ha Jacob, y alegraráse Israel.
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