Luke 4

Jesús lleno del Espíritu Santo regresó del río Jordán, y fue guiado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, allí fue tentado por el diablo
Paul D. Younan, Peshitta Aramaic/English Interlinear New Testament. dice `el acusador.´
. No comió nada durante esos días. Luego cuando se completaron tuvo hambre.
El diablo le dijo, «Si eres el hijo de Dios, ordena a esta piedra que se convierta en pan.»

Jesús le contestó, «Esta escrito, ´El hombre no debe vivir sólo de pan, sino de cada palabra de Dios.´»

El diablo guiándolo a una montaña alta le mostró todos los reinos del mundo en un momento. El diablo le dijo, «Yo te daré toda esta autoridad y su gloria, pues me ha sido entregada a mi; y yo se la doy a quien yo quiera. Si me adoras todo será tuyo.»

Jesús le contesto, «¡Aléjate de mí Satanás!
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Pues está escrito, `Adorarás a tu Señor Dios y sólo a Él servirás.´»

Lo condujo a Jerusalén, lo puso en la torre del templo, y le dijo, «Si eres el hijo de Dios, lánzate desde aquí, 10 porque está escrito,

`Él le dará a sus ángeles un encargo con respecto a ti, que te cuiden;´

11 y,

`En sus manos ellos te cargarán,'

`Para evitar que tu pie pueda tropezar contra una piedra.´

12 Jesús contestándole, le dijo, «Ha sido dicho, `No tentarás al Señor tu Dios.´»

13 Cuando el diablo había completado cada tentación, se alejo de Él por cierto tiempo.

14 Jesús retornó a Galilea, en el poder del Espíritu, y las noticias sobre Él se difundieron por todas las áreas vecinas. 15 El enseñaba en las sinagogas, y era glorificado por todos.

16 Llegó a Nazaret, donde Él había crecido. Entró, como era su costumbre, a la sinagoga el día sabático, y se levantó a leer. 17 El libro del profeta Isaías le fue entregado. Abrió el libro, y encontró el lugar donde estaba escrito,

18 «El Espíritu del Señor está en mí,

Porque me ha ungido para predicar la buena nueva al pobre.

Él me ha enviado a sanar a los que tiene el corazón roto,

A proclamar la liberación e los cautivos,

Devolver la vista a los ciegos,

Para rescatar a aquellos que son oprimidos
Paul D. Younan, Peshitta Aramaic/English Interlinear New Testament. agrega `con perdón.´
,

19 Y para proclamar el glorioso año del Señor»

20 Cerró el libro, lo devolvió a quienes asistían, y se sentó. Los ojos de todos los que estaban en la sinagoga estaban fijos en Él. 21 Jesús comenzó a decirles, «Hoy, la Escritura se ha cumplido en lo que han oído.»

22 Todos lo atestiguaron, y se preguntaban sobre las palabras llenas de gracia que procederían de su boca, y decían, «¿No es este el hijo de José?»

23 Él les dijo, «Sin duda ustedes me dirán esta parábola, `Médico, ¡sánate a ti mismo! lo que hayas hecho en Capernaum, hazlo también aquí en tu pueblo.´» 24 Les dijo «Con seguridad les digo, ningún profeta es bienvenido en su propio pueblo. 25 Pero en verdad les digo, había muchas viudas en Israel en los días de Elías, cuando el cielo se cerró tres años y seis meses, cuando hubo una gran hambruna en toda la tierra. 26 Elías no fue enviado a ninguna de ellas, sino a Sarapeta, en la tierra de Sidón, a una mujer que era viuda. 27 Había muchos leprosos en Israel en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, excepto Naaman, de Siria.»

28 Todos en la sinagoga se llenaron de ira, cuando oyeron estas cosas 29 Se levantaron, lo sacaron de la ciudad, y lo llevaron al borde de la colina sobre la que su ciudad estaba construida, para lanzarlo por el precipicio. 30 Pero Él, pasando por en medio de ellos, siguió su camino.

31 Bajó a Capernaum, una ciudad de Galilea. Él estaba enseñando el día sabático 32 y la gente se maravillaba de su enseñanza, porque sus palabra tenía autoridad. 33 En la sinagoga había un hombre que tenía un espíritu de un demonio impuro, y gritaba con fuerte voz, 34 «¡Ah! ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Se quien eres: ¡El Santo de Dios!»

35 Jesús lo reprendió, diciendo, «Quédate en silencio y sal de él!» Cuando el demonio lo había tirado al suelo en medio de ellos, salió de él, sin haberle hecho daño.

36 Todos se asombraron, y se hablaban unos a otros, diciendo, «¿Qué es esta palabra? ¡Pues con autoridad y poder da ordenes a los espíritus impuros, y ellos salen! 37 Las noticias sobre Él se difundieron en todos los alrededores de la región.

38 Él salió de la sinagoga, y entró a la casa de Simón. La suegra de Simón sufría de una gran fiebre, y le rogaron por ella. 39 Él se le acercó, y reprendió a la fiebre, y esta la abandonó. Inmediatamente ella se levantó y les sirvió. 40 Cuando el sol se estaba poniendo, todos los que tenían alguna enfermedad fueron llevados donde Él; y Jesús ponía sus manos sobre cada uno de ellos, y los sanaba. 41 También salían demonios de muchos de ellos, gritando, «¡Tu eres el Cristo, el Hijo de Dios!» Reprendiéndolos, Él no los dejaba hablar, porque ellos sabían que Él era el Cristo.

42 Cuando amaneció salió y fue a un lugar inhabitado, y las multitudes lo buscaban, y llegaron donde Él. Lo querían retener, para que no se fuera lejos de ellos. 43 Pero Él les dijo, «Debo predicar la buena nueva del Reino de Dios en otras ciudades también. Porque por esa razón he sido enviado.» 44 El enseñaba en las sinagogas de Galilea.

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